La justicia surge del respeto a la libertad y la propiedad. (1938-2002)

Protágoras

¡No tan rápido, John Locke!

Locke

¿Y eso? ¿No hemos hablado suficiente?

Protágoras

¡Ni de lejos! Sobre todo, si la alternativa es regresar a la rutina del aprendizaje en ese colegio que tenemos justo delante de nuestros ojos.

Locke

¡Visto así!

Protágoras

Además, ahora que el intento de hurto protagonizado por nuestro querido amigo Calicles…

Calicles

¡Perdona la interrupción!

Protágoras

¡Perdonado!

Calicles

De acuerdo con lo que sugieres, pero cambiando la palabra “hurto” por “expropiación acompañada de una clara manifestación de voluntad de vivir sin constreñimientos externos que condicionen nuestra concepción de la vida buena”.

Protágoras

¡De acuerdo! Ahora que el intento de “expropiación”, acompañado de una clara manifestación de voluntad de vivir sin restricciones externas que limiten nuestra concepción de la vida buena”, protagonizado por nuestro estimado amigo Calicles, se ha transformado en una interesante charla filosófica, no puedo evitar pensar en algunas de esas ideas que otras veces nos has comentado tú mismo John Locke.

Locke

¿A qué ideas te refieres exactamente, Protágoras?

Protágoras

A tu enfoque sobre la propiedad, por supuesto. Me parece especialmente relevante para analizar el dilema del reparto de la flauta que estamos manteniendo.

Locke

¡Pues yo empiezo a estar un poco hartito!

Protágoras

Calma, Locke. Acabo de recordar un argumento que podría dar un giro inesperado a nuestra conversación.

Locke

¡Cuenta de una vez! Si esas ideas han salido de mi boca, algo de sentido deben tener.

Protágoras

¡Exactamente! Así pienso yo también. Pero relájate, tengo unas cuantas preguntas que me gustaría plantearte.

Locke

¡Un momento! Yo accedí a escucharte, pero no quiero participar en ningún interrogatorio.

Protágoras

¡Tranquilo! Solo necesito confirmar si recuerdo bien algunas cosas que has mencionado en otras ocasiones.

Locke

¡Qué pesados! Pregunta y ya veremos si me animo a responder.

Protágoras

¡No seas pelma! Aquí va la primera: ¿consideras acertado actuar de acuerdo a las ideas que defendemos?