Una vida justa es una vida virtuosa. (1947)
Sinceramente, esta conversación no puede finalizar en este punto. Es importante matizar algunos aspectos del pensamiento de Singer. Además, también me gustaría posicionarme sobre la cuestión del reparto de la flauta.
Vuestro deseo acerca de la propiedad de una flauta ajena es infinito.
¿Deseo de propiedad? ¡No! Hablo de justicia sin fronteras.
¿Justicia sin fronteras y sin propiedad privada? Me río yo de toda vuestra justicia universal. ¿De verdad consideras viable una sociedad donde nadie tuviera derecho a decir: esto es mío? La propiedad privada es la base de la libertad individual y de la prosperidad. Sin ella, caeríamos en una anarquía perjudicial para todo el mundo. Esa idea de “justicia sin límites” suena bonita en teoría, pero en la práctica es solo una fantasía. Sin propiedad privada, la justicia que proponéis no sería más que caos disfrazado de buenas intenciones.
Al menos te resulta divertido. ¡No te quejes!
¿Divertido? Y por lo que veo el sexo o el género tampoco parece un impedimento a la hora de discutir sobre estos asuntos.
¿Acaso te parece mal que exprese mi opinión?
¡No, para nada! Solo era un comentario inocente.
Las ideas se encuentran disponibles para todo tipo de personas y seres medianamente inteligentes, sin agotarse. Independientemente de su sexo. Tampoco tiene relevancia si estas personas son atractivas o… incluso muy poco agraciadas como tú.
¡Muy graciosa!
Pero no ocurre lo mismo con algo tan concreto como la propiedad de una flauta, ¿verdad, Locke? Si está en tus manos, los demás solo podemos mirarla y desear tocarla o escuchar su música. Justamente por eso resulta tan pertinente cuestionar la propiedad en estos casos. Los bienes materiales, como esta flauta, excluyen a otros de su uso, y esa exclusividad es lo que inevitablemente genera desigualdad y conflictos.
Y así debiera ser: solo mirar. Pero no paráis de hablar, unos y otros.
Es divertido, y además aprendemos entre todos.
¡Terminemos cuanto antes!
Como veas.
Cuéntanos qué defiendes. Quizás quieras poner este singular instrumento en manos de plantas o piedras. ¡De vosotros espero cualquier cosa!
No vas del todo desencaminado.
¡Lo sabía! Esto es una competición para ver quién protagoniza el disparate más grande.
Siguiendo la línea de lo que anteriormente afirma Singer, considero imprescindible reconocer ciertos intereses a los animales, intereses que deben ser respetados y elevados al rango de derechos.